Control de Erosión


En la naturaleza las plantas con sus raíces son las que previenen que el suelo se erosione, pero este proceso es muy lento, por lo tanto la formación natural de capas de vegetación pueden ser aceleradas y mejoradas a través de procesos que se acoplan al control de erosión.

Principalmente estos procesos permiten prevenir el movimiento de las partículas del terreno que son provocadas por fuertes lluvias y vientos. Son obras que se realizan en pendientes y taludes para evitar el derrumbe y el desprendimiento de tierra, y además estos procesos permiten la siembra y la plantación.

Instalación de Mantas

Este proceso se realiza particularmente durante el crecimiento de la vegetación. El terreno queda cubierto por mallas que pueden ser de paja de trigo que buscan quitar el impacto de las gotas de lluvia en el suelo, disminuyendo el flujo de aguas superficiales y evitar que las semillas se sequen por acción del sol y el viento. También con esta técnica se capta la humedad atmosférica y se minimiza la pérdida de semillas por el ataque de las aves en el lugar.

Hidrosiembra

Consiste en la proyección de una mezcla homogénea de semillas, mulch, fijadores, fertilizantes, aditivos y agua sobre el terreno, mediante una máquina hidrosembradora. La Hidrosiembra realizada en los suelos pobres (ausencia de materia orgánica con déficit de elementos nutritivos) es una práctica relativamente corriente, a veces indispensable por una falta de tierra apta para el cultivo e inaccesible al lugar después de la obra.

Contensión con cubresuelo

La plantación de cubresuelos evita el desbordamiento del terreno y su erosión, por eso plantas rastreras comienzan rápidamente a propagarse por la ladera. Además este sistema tiene la ventaja de una menor mantención y por las características de las plantas según el tipo de suelo, dan colorido y una armonía estética.


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